Para hacer frente al déficit global de 4,3 millones de trabajadores de la salud necesarios para poner fin a la mortalidad materna que se puede prevenir, los países deben invertir en las mujeres técnicas de salud, afirma Save the Children en su nuevo informe “Estado Mundial de las Madres”.

Cada año, 8,8 millones de niños mueren antes de cumplir cinco años y casi 350 000 mujeres mueren por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. La mayoría de estas muertes se podría evitar si todos y todas pudieran tener acceso a servicios de salud de calidad.

En los países en vías de desarrollo, como el Perú, la mayoría de mujeres no puede acceder fácilmente a un centro de salud o contar con los servicios de un médico, es por ello que el papel que juegan las técnicas y mujeres promotoras de salud en la comunidad es fundamental.

En nuestro país, cada día 2 mujeres mueren por complicaciones durante el embarazo, el parto y/o el puerperio. Y frente a esta preocupante realidad, las parteras y matronas están en la capacidad de marcar la diferencia. Con mayor inversión en la formación básica, supervisión y apoyo, las trabajadoras de salud pueden ofrecer a bajo costo, intervenciones eficaces que pueden salvar a millones de niños y niñas cada año.

Las trabajadoras o técnicas de salud son actores clave para reducir las muertes prevenibles de madre e hijo. El informe “El Estado Mundial de las Madres” establece cómo mujeres promotoras de la salud en las comunidades y las parteras están realizando progresos significativos en varios de los países pobres de todo el mundo.

El informe contiene pruebas de que incluso las mujeres con educación formal limitada pueden ser entrenadas para brindar servicios de salud que pueden salvar vidas, tales como consejería en lactancia materna, nutrición, cuidados postnatales, vacunas y antibióticos. También destaca la necesidad crítica de las parteras para cerrar la brecha en la atención calificada del parto. Anualmente, alrededor de 50 millones de mujeres dan a luz sin ayuda profesional.

Este informe señala además el rol crítico que juegan las técnicas de salud para salvar las vidas de las mujeres, niños y niñas en los países en desarrollo. Las barreras sociales y culturales evitan en muchos países que las mujeres visiten a trabajadores sanitarios masculinos, especialmente en las áreas rurales. La evidencia demuestra que la inversión en formar a matronas y trabajadoras sanitarias puede marcar la diferencia en la lucha para salvar vidas.

En el Perú, existen gran diferencia entre el número de muertes que ocurren en el ámbito urbano (203) y el ámbito rural (448) (ENDES 2000): La probabilidad de morir por causas maternas es dos veces mayor para las mujeres del área rural en comparación con las mujeres del área urbana.

Asimismo, existen diversos estudios que nos indican el por qué las personas no se acercan a los establecimientos de salud para recibir atención materna-infantil, mostrándonos como primera causa el costo en el 40.6 %, temor 29.3 %, trato recibido 20.4%, tiempo de espera 14.8 %, vergüenza 10.8% y distancia 8.1%.