Los niños y niñas, comprendidos entre cero a 18 años, representan el 40% de la población total del país y se merecen una política integral de atención. Las niñas y niños organizados han venido repitiendo, ante la oferta pública de muchos candidatos, que ellos no son el futuro del país, ellos son ¡Ya! un presente y han hecho escuchar su voz en diferentes espacios demandando: “Todos con la Infancia, Vota por la niñez, Ahora”* que sintetiza una voluntad y una agenda integral por la niñez con metas e indicadores a alcanzar en el 2016 en educación, nutrición, salud, protección contra la violencia y participación de niños y niñas en los temas que les conciernen.

Se necesita voluntad política para entender que los niños, a pesar de no votar, también son ciudadanos y merecen estar comprendidos entre las principales medidas a ser adoptadas por los políticos que van a dirigir el país en los próximos cinco años. Y es indispensable el entendimiento de que estas políticas tienen y deben ser integrales, de lo contrario, no tendremos resultados que realmente impacten en la calidad de vida de este grupo poblacional.

Estudios realizados en Estados Unidos y en Suecia sobre coeficiente intelectual y rendimiento escolar en el primer caso y en una mejora nutricional, en el segundo, nos muestran de manera simple como las políticas hacia la niñez deben concurrir todas simultáneamente. El estudio realizado en Estados Unidos y en otros 32 países evidenció que los niños y niñas maltratados tenían entre 2.8 y 5 puntos menos de coeficiente intelectual que los niños y niñas que no habían sido castigados física ni sicológicamente. El impacto de la violación a un derecho tiene consecuencia directa en otro derecho. En el caso de Suecia, el estudio mostró que a los niños y niñas que se les brindó más afecto, en el período del estudio, alcanzaron un mejor estado nutricional que los otros niños que recibieron la misma alimentación pero sin el componente afectivo.

Además del afecto y la protección con servicios públicos que atiendan los casos de niños violentados, se requiere también de servicios básicos en hogares y escuelas, y así acabar con el círculo vicioso de las infecciones y la desnutrición. Asimismo, el estímulo a las familias para que siembren, produzcan y utilicen alimentos nacionales con los nutrientes necesarios contribuirá también a acabar con la desnutrición. La creación de consejos consultivos de niños y niñas en todos los gobiernos regionales y la garantía de que participen en todas las políticas sectoriales que los afecten garantizará la calidad de la decisión a ser implementada. Es evidente que las políticas integrales y transversales benefician a los niños y niñas como también a toda la familia.

Los candidatos tienen una nueva oportunidad para pensar seriamente en el país e identificarse con este 40% de la población. Tienen la oportunidad, como ya la tuvieron y la aprovecharon muy bien, los países asiáticos con mayores niveles de desarrollo, al igual que Chile, que invirtieron en la niñez y hoy cuentan con niveles de desnutrición cero y con profesionales altamente competitivos y con servicios de calidad para la mayoría de la población. Los candidatos tienen una nueva oportunidad, pero también los electores. A la hora de votar, fijémonos bien quien realmente VOTA por la niñez y si no lo hace, tu elector, tienes la última palabra, cambia de candidato.

*TODOS CON LA INFANCIA, VOTA POR LA NIÑEZ, ¡AHORA! es una iniciativa que reúne a más de 45 organizaciones, redes e instituciones de niñas, niños y adolescentes con el objetivo de lograr que las fuerzas políticas se comprometan con la infancia y aseguren el ejercicio pleno de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Columna publicada en Ideeleradio.org.pe

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