El analfabetismo es un tema vigente en nuestro país. Ese fue el tema central del lanzamiento de la campaña “La educación de las niñas y mujeres es un derecho ¡Haz que sea un hecho!” que este año viene trabajando la Campaña Peruana por el Derecho a la Educación (CPDE), de la que la Fundación Ayuda en Acción es miembro activo.

En un acto público realizado el 27 de junio último, la CPDE reafirmó su compromiso por la educación en el país ya que según las últimas cifras oficiales del censo realizado a nivel nacional en el 2007 más de un millón de jóvenes y adultas en Perú, principalmente de las zonas rurales del país, son analfabetas. Aunque el Gobierno peruano viene realizando esfuerzos por disminuir el analfabetismo a través de su Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (PRONAMA) lo cierto es que aún queda mucho por hacer para acabar con esta situación.

Foto: Pablo Ortuño/Ayuda en Acción

En este sentido, Madeleine Zúñiga, coordinadora de la CPDE, manifestó que aunque se ha conseguido la paridad de género en la educación primaria; en el nivel secundario se vuelve a acrecentar la brecha en la educación, por la dificultad en el acceso a los centros educativos por razones geográficas, limitaciones económicas, embarazo precoz o porque se prioriza el trabajo al estudio principalmente en las zonas rurales.

“La falta de información desagregada por género, ubicación geográfica y pertenencia a una comunidad indígena no nos permite saber en cuánto disminuyó el analfabetismo entre las mujeres pobres, campesinas e indígenas, pero es probable que ellas continúen siendo las dos terceras partes del total de la población analfabetas que aún existe en el país”, agregó.

Durante la ceremonia, Cleotilde Villanueva Castrejón, representante de la Federación de Rondas Campesinas Femeninas de la Región Nor-Oriental del Marañón, manifestó su deseo para que miles de mujeres en todo el país, que no saben leer ni escribir, “tengan el valor de estudiar, pues nunca es tarde para aprender” añadió.

Cleotilde, de 24 años, dio su valioso testimonio ante el auditorio resaltando que las realidades de Lima y del campo son muy diferentes ya que en esta última muchas mujeres llegan a la edad adulta sin saber leer ni escribir. “Cuando uno es niña hay más tiempo para estudiar, pero cuando ya estamos mayores es más difícil, porque a veces ya tenemos hijos, y tenemos otras responsabilidades”, acotó.

Jenny Enriquez/ Ayuda en Acción

En esta ceremonia también se dieron cita, Eugenia Fernán, Adjunta para los Derechos de la Mujer de la Defensoría del Pueblo; Ana María Robles, de Care Perú; Sonia Córdova, Gerente de Educación y Cultura de la Municipalidad de Lima Metropolitana; Miriam Ponce, Directora General de Educación Básica Regular del Ministerio de Educación; y Elena Decheco, representante del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES), quienes coincidieron en que hay tareas pendientes por parte del Estado para atender de manera integral los factores asociados que inciden en la desigualdad de género, y en la no culminación oportuna de la secundaria, que debe darse entre los 16 y 18 años de edad.

Para que las mujeres no nos quedemos atrás

Al mismo tiempo se presentó el libro “Para que las mujeres no nos quedemos atrás. La educación de niñas y mujeres es un derecho” como un un aporte de la CPDE que recoge la experiencia vivida por niñas y mujeres de diversos lugares del país, en su lucha por acceder al derecho a la educación.

Uno de ellas es el caso de Balvina Tecse Lloclla (65), de la comunidad de Anansaya, en la provincia de Anta, Cusco; quien cuenta que su padre no la dejó estudiar porque pensaba que iba a “mandar cartas a los varones”. Ahora, luego de pasar por un programa de alfabetización, manifiesta que está aprendiendo a escribir para poder firmar. “Así, ya no tendré miedo, ya no temblaré y no estaré detrás de las personas para que me ayuden”.

 

Jenny Enriquez/Ayuda en Acción

Lilia Inga León (42), de la comunidad de Caramarca Chico, en la provincia de Cutervo, Cajamarca, explica que cuando no sabía leer ni escribir, tenía vergüenza, miedo a equivocarse, y que la gente se burle de su ignorancia. Con la educación recibida mejoró notablemente su autoestima. “Gracias a la educación fui la primera Presidenta de la Ronda Campesina de mi comunidad”, dice orgullosa. Ella fue parte de uno de los círculos de alfabetización impulsados por ESCAES y Ayuda en Acción en Cutervo, Cajamarca.

Cabe señalar que la CPDE es una coalición conformada por Ayuda en Acción junto con otras 29 organizaciones de la sociedad civil, presentes en más de 15 regiones del país. La CPDE es miembro activo de la Campaña Mundial por la Educación-CME y la Campaña Latinoamericana por la Educación CLADE.